ici.
Ajá… bueno… ok…
No he tenido nada decente qué escribir estos días. La verdad han pasado algunas cosas. Adentro, principalmente. Afuera todo sigue más o menos igual. Sigo perdido, como esa Anna Blume de Paul Auster. Pero no importa. El extravío es delicioso también.
Terminé de cocinar algunas cosas. Ya saben, de esas reflexiones tipo “libros de autosuperación que venden en el vips”. Nada del otro mundo. Pero a veces a uno no le caen los veintes tan fácil. O tan rápido. A mí apenitas.
Por ejemplo, sigo sin saber qué sucedió con mi avión. En realidad es un cohete (recordemos que soy un mico del espacio). Por ahí anda, en algún lugar físico/temporal. ¿y saben algo? Creo que ya no me importa mucho conocer su paradero o destino. No importa qué hagas ni dónde te encuentres. O si pasas frío o calor. Si estás contigo o con otra(s) persona(s). Si el agua del retrete gira a la izquierda o a la derecha cuando jalas la cadena. Creo entonces que lo importante es “estar ahí”.
Pero de verdad estar ahí. No ser un cadáver de cuerpo presente con la imaginación o el sentir a miles de kilómetros de ahí. O viceversa, claro está. Estar ahí con todo lo que se es y lo que se tiene. Estar ahí, viviendo de manera tan literal que el tiempo desaparece.
Ya no voy a nadar. La hueva me pudo. Ahora duermo entre diez y doce horas al día. Me desperezo, hago unos ejercicios con los Sex Pistols a todo volumen. Me voy al trabajo. O me baño y desayuno a las 13 horas. O me voy al cine. O a comprar caprichos. Me largo a la central por libros que me escojan para que los lea. O rento una pelicula. Navego en internet. O voy al MUMEDI a tomarme un té de la competencia y a charlar con Nanette y Lulú. Salgo a caminar o escribo. O me vuelvo a dormir.
OK. Así ha sido mas o menos este time. Procuro siempre estar ahí. Y no en otra parte. Y cuando digo otra parte me refiero a mi cabeza por ejemplo, que me dice que voy a terminar como un treintañero fofo que se sienta en el sofá viendo algún reality show de prostitutas si sigo a este paso. o mi angustia futurista, que la verdad ya ni existe, pero a veces me pongo necio y le busco donde ya sé que no hay. Entonces "meto la llave" y vuelvo a mi estado original.
El otro día me topé con el blog de un tipo que hace listas “abajo y arriba”. Así que ahora mismo me siento vulgar y eso me permite copiar lo que él hace, pero poniendo “abajos y arribas” a las cosas que a mí se me antojen. Así que ahí va:
- Arriba el russian christmas (té negro con vainilla, especias, frutas rojas y cítricos).
- Arriba el lapsang souchong (té negro fuertísimo y ahumado. Un orgasmo con sabor a cenizas en la boca).
- ARRIBA LADYTRON. Arriba su delicioso “Witching Hour”. Su mejor disco hasta el momento.
- Arriba Paul Auster con su “País de las útlimas cosas”.
- Arriba la avenida miguel angel de Quevedo con su oscuridad y las farolas que emulan lunas blancas en las paradas de autobús.
- Arriba “las islas” con sus cuadritos de pasto verde y yo acostado sin zapatos viendo el cielo como todo un pacheco, con lentecitos oscuros y el áipo a todo volumen escuchando “pilots” de goldfrapp, mientras el sol es cubierto por una nube espesa y comienza a llover. Yo bebiendo té, por supuesto.
“we are pilots watching the stars/who do we think we are?”
- Arriba M_k_ri… simplemente arriba… o bueno, abajo también, si quiere.
- Arriba esa cosa que estoy tejiendo un poco todos los días y que irá tomando forma. Ese guiso que estoy cocinando y que un día se volverá realidad. El mate. El viaje…. No puedo decir más.
- Arriba los pumpkins que van a sacar disco nuevo… y que creo que no va a pegar… aunque seguiré oyéndolos e idolatrándolos como el “pumpkinhead fan from jel” que soy. Ni modo, me tocó.
- Arriba TOOL y esa bestialidad de disco llamada “10 000 Days” que nomás de evocarlo me abre los chakras de a putazo.
- Arriba el romance de Clementine Tangerine y de Joel Barrish… su amor perfecto del eterno resplandor de una mente sin recuerdos.
- Arriba "Martyr" de los depechos modes. Porque "i've been a martyr for love" too. igual que ustedes.
- Arriba "la tumba de las luciérnagas". tanto el libro como la peli.
- Arriba los Arcade Fire que vienen a Mecsicou a finales de año.
- Arriba SPUTNIK, MI AMOR, de Haruki Murakami.
- Arriba KITCHEN de Banana Yoshimoto. Es para Gabbie.
Por otro lado, ayer en la biblioteca un libro se topó conmigo y me exigió que lo leyera. Ya empecé y transcribo un fragmento que, diciendo poco, me sacó un tornillo:
… basta pestañear para ver que nuestras bocas se funden
en una caverna poblada de jadeos. Y entonces en esa
caverna que es la intemperie, entre esos muros tapizados
de escritura lunar, todo es movimiento y palpitaciones,
dentelladas y arañazos, lenguas que comparten al fin
una sola lengua: la de las ropas que aletean como aves
en la penumbra, la de los cuerpos que se reclaman
y se disponen a ser polvo.
(…)
Luchar como si perteneciéramos a una especie en extinción,
agotarnos y colmarnos y luego regresar a esa fosa de la
que volvemos a emerger con los músculos aturdidos,
los huesos rotos, la piel encallecida
(…)
Nos veo hablar a través de la carne sin obstáculos,
con una fluidez más antigua que cualquier dialecto…
Mauricio Montiel Figueiras,
La Penumbra Inconveniente.
UN DÍA.
UN DÍA PRONTO.
ASÍ.
TE LO PROMETO.
Y ME LO PROMETO YO TAMBIÉN.
Estos son mis días. Así se resumen tantos días de ausencia bloggiana. Con una descripción breve de monótonas (pero deleitables) rutinas y una lista de arribas. No puse “abajos” porque no estoy de humores tiramierda últimamente.
Mañana voy a tomar fotos. Iré al cine otra vez. Quizá me atreva y vaya a nadar, o duerma hasta las 2 de la tarde. O me quede tirado en la cama leyendo a Yukio Mishima. Puede que me corte el pelo o salga a hacer el súper. Ya no tengo rastrillos. Ya no tengo jabones. Ya no tengo ropa limpia ni yogurt. Voy a comprarle su regalo a chris. O quizá haga algo completamente distinto. Nunca se sabe. Pero eso es lo más interesante. Dejar que el destino nos sorprenda a la vuelta de la esquina.