lunes, 9 de enero de 2006

watcho watcha


… y el tiempo se acaba. Los minutos y segundos caen como granos de arena en ese eterno y gigantesco reloj que representa a la vida. Veo a todos correr, de un lado a otro, como hormigas ante la catástrofe inminente, testigos impotentes de la destrucción del hoy. Muchos van rápido, y otros se toman su tiempo. Irónicamente los que van a su propio paso son aquellos que relegan el sistema temporal a un segundo plano. El tiempo es como una regla de treinta centímetros flotando en el espacio exterior, tratando inútilmente de medir una distancia que no existe. Yo ya dejé de pensar en kilogramos y medir el amor en kilómetros. Eso a mí ya no me sirve. Y veo derrumbarse el hormiguero, impávido, conmovido, reportando todo lo que encuentro a mi paso.
Creo que a eso vine al mundo: a hacer un reporte detallado de la vida desde mi particular, único y harto cuestionable punto de vista. Llegué vacío a este lugar, pero no para llenarme de lo que es y lo que tiene, sino a reportarlo. No soy un infiltrado, soy un explorador que ha olvidado el lugar de donde viene, y que está dispuesto a compilar por todos los medios posibles un poco de todo que encuentra.

El año se acaba. Los granos no dejan de caer, y la velocidad a la cual se precipitan va acelerándose proporcionalmente. Todo sucede cada vez más rápido, a una velocidad incalculable, casi dolorosa. Seguimos formando parte de la tormenta de arena y las punzadas alfileteras de cosas que no hicimos no dejan de aparecer por todo nuestro ser. Y a la vez nos espera otra oportunidad a la vuelta de la esquina, no sabemos si mejor o peor que la que está por terminar, pero aún así, la emoción y la ansiedad van in crescendo.

Llegaremos a un punto en el que sólo quede uno de esos granos, y cuando esos suceda, todo habrá terminado para empezar otra vez. Mientras tanto la gente no deja de correr. Las calles aún están saturadas. Los autos aceleran mucho más y el viento aprovecha para dar lo mejor de sí, lo mismo que el sol y las nubes. En realidad todo el día se ha esmerado bastante para cerrar con broche de oro. La nature también ha caído en convencionalidades temporales. Y cómo no si el hombre cada vez se aferra más a hacer patente el paso del tiempo. Somos presas de un cronómetro. Eternos esclavos de tres falos en forma de manecillas que nos indican el momento adecuado para hacer y no hacer. Como si no supiéramos de nacimiento lo que nuestra vida tiene escrito. Por eso estamos tan enfermos, contagiados de una necesidad de sincronizar nuestras propias vidas y distribuir nuestras actividades y hechos en un lapso más o menos aceptable ante los otros, ya ni siquiera ante uno mismo.

Y es en días como este, que de rodillas le rendimos cuentas a Cronos sobre nuestro aprovechamiento anual del tiempo. En lo personal sólo puedo decir que estoy bastante mareado, pues a pesar de que descubrí que el tiempo es una sucia e irrelevante convencionalidad de lo que conocemos como civilización, no puedo ignorar que todos a mi alrededor estaban bastante sincronizados con la acelerada velocidad a la que las manecillas corrían. He sufrido bastante por reconocer la velocidad de mis pasos y sobre todo de mantenerla, pero creo que no lo he hecho tan mal.

Y aunque esta vez tomé muchas decisiones importantes, aún me falta mucho por hacer. Se puede decir que apenas estoy comenzando. Y aunque Gabbie estará lejos, estoy seguro de que debo convencerme de que soy capaz de hacer todo aquello que aún no me atrevo a hacer. Es hora de tomar el control. Sin asesorías (¿acaso tengo otra opción a estas alturas?)

Este año hice muchas cosas. Cosas sucias, oscuras e irrelevantes. Descubrí el takk.. Y “toquè al ángel. También conocí a arcade fire, a beck, goldfrapp, mecano, el telepopmusic y se coló el nuevo de madonna. Fui al concierto de INTERPOL y fue una gran decepción. Abrí nuevamente un blog de Johny bocamala y empecé a tomarme más tiempo para hacer lo que me gusta: compramos una cámara y hemos hecho algunos experimentos bastante interesantes. Entré a trabajar a una cafetería y he conocido a gente muy amigable y mezclarme con el ritmo de trabajo que llevan.

En cuestiones escolares abandoné la facultad a la mitad del semestre porque no supe adaptarme al ritmo que se lleva en la mañana. La gente no terminó de caerme bien. Era muy temprano y las clases tampoco me convencieron. Definitivamente no triunfé en ese horario y me fui. Tuve el valor de abandonar algo que no me gustaba. Y fue delicioso. Casi dejo el trabajo pero las cosas se resolvieron adecuadamente y sigo en pie. En estos momentos acabo de comprar una computadora nueva y una cámara fotográfica. en el cele me fue de la patada, salvo porque conocí a una excelente maestra y a un flirt que estas alturas ya puedo decir que no funcionó.

Y casi me olvidaba de ro, otro casi flirt con el que me enchufé bastante bien pero que a pesar de ello se suscitaron extraños fenómenos gracias a los cuales nuevamente no se armó nada.

Por otra parte seguí dándole al weed y no ha dejado de gustarme. Otra cosa que me sucedió este saturado año fue que al fin encontré mi motivo de vida y la solución a mis problemas existenciales. Los ishayas se entrecruzaron en mi vericueto vital y hasta ahora me han dado las respuestas que he estado buscando. Supongo que cuando solucione mi vida le voy a quitar el sabor, la pasión y el dolor y agonía. Y no sé si sea eso lo que quiero, o lo que necesito. Quizá me eche para atrás y siga siendo el mismo de siempre.

Creo que ya no tengo nada más qué decir. Sé que es cursi y asqueroso, pero así uno es y no puede cambiar así como así. Por ello, supongo que hay que proseguir con los propósitos de año nuevo:

1. nager
2. photographier
3. ne pas de fumer
4. peindre
5. sprok français
6. plus lire et plus écrire
7. tolerer et considerer
8. sauter et m'habiller
9. faire les ami(e)s
10. conaître quelqun(e) personne pour l'aimer ou pour me coucher avec (il/elle)
11. ouvrir le pensé de ma mère
12. laborer oú je preferais
*13. faire quelque chose avec l'ècole

Y muy a mi pesar, aunque sea cierto y no me guste decirlo, puedo asegurar que aún tengo el tiempo.

Au revoir deux mille cinq!!!!!

La cuenta regresiva ha comenzado.

Gabbie: Gracias por enseñarme todo lo que tenía qué saber.